Persecución
Me agazapo detrás de la ventana medio abierta que ha dejado la señora. Calculo que entraré y tendré que esquivar el fregadero, puesto que llevo los dos días de vigilancia observando como la mitad superior de la anciana limpia cazuelas cada tarde. No veo el suelo desde donde me encuentro, pero creo que no será un impedimento. En su intento por no ahogarse (está siendo un junio especialmente caluroso), la mujer deja la ventana abierta después de la limpieza y un ruido de televisor asoma tímidamente, por lo que sé que su entretenimiento vespertino dura aproximadamente una hora. Tiempo suficiente para mi incursión. Tengo experiencia y he entrado en lugares con mucha más dificultad; aquí solo hay una persona, no hay perros y no es una calle muy transitada. El único problema que he visto es que solo queda abierta esta ventana; entrada y salida, por lo que si se bloquea mi ruta de escape, dudo que pueda recalcular fácilmente. Mi arma será el sigilo absoluto. Ha dejado el estropaj...